El Malleus Maleficarum es uno de los libros más oscuros y nocivos en la historia de la Humanidad. Carl Sagan, escritor y eminente astrofísico estadounidense, dijo de esta obra que en ella “se aplicaban las torturas más horrendas” y que “En el Malleus se aconsejaba: “no dejarás viva una bruja”. Así se quemaron legiones de mujeres en la hoguera”.

El Malleus Maleficarum

Este manuscrito fue hecho para probar la existencia de las brujas y compartir información sobre cómo combatir la brujería en el siglo XV, texto que recoge ejemplos y anécdotas de casos sobre herejes en la región europea. El libro fue publicado en 1486 en Alemania como una recopilación de creencias sobre la brujería, explicaciones sobre muchos aspectos intrincados de la misma y métodos para su erradicación, sirvió como una importante herramienta durante el periodo de histeria producido por la cacería de brujas de mediados del siglo XVI.

Este texto se convirtió en la guía más influyente para perseguir herejes y brujas. Su traductor, Montague Summers, lo describió como: “Uno de los libros más importantes, sabios e influyentes del mundo”. La revolución de la imprenta del siglo XV permitió que el libro esté al alcance de las masas y por dos siglos fue el segundo texto más vendido, después de la biblia.

La impronta que el Malleus Maleficarum dejó como testimonió de la estupidez humana (ilimitada según Albert Einstein) es algo que la Historia nunca olvidará. Gracias a esta oscura obra se condenó a medio millón de brujas entre los siglos XVI y XVIII. Por él, en apenas tres meses, cinco mil mujeres fueron juzgadas en Génova, siete mil en Trier y, en los famosos Juicios de Salem llevados a cabo en USA a fines del siglo XVII, cuatrocientas brujas sintieron el peso del martillo inquisitorial: 230 siendo quemadas en público frente a las masas histéricas y fanáticas, veinte siendo atrozmente degolladas y, con algo de suerte y “misericordia” de los jueces, 150 fueron a parar a prisión.

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El martillo de los embusteros

En realidad el Malleus Maleficarum nunca fue oficialmente aprobado. De hecho, lo único que a nivel oficial Heinrich Kramer (conocido también como Heinrich Institoris) y Jacob Sprenger (sus autores) consiguieron, fue un decreto papal de Inocencio VIII emitido el 5 de diciembre de 1484, decreto éste que les otorgaba poderes para procesar brujas en Alemania y que había sido emitido antes de que el libro fuese escrito y sus siniestros métodos divulgados. No obstante, a pesar de eso los dos inquisidores colocaron dicho decreto dentro del libro como para dar la idea de que el papa aprobaba las atrocidades que ellos desarrollaban a lo largo de las páginas del Malleus Maleficarum.

Previamente a todo lo anterior, en mayo de 1487 los dos inquisidores presentaron su obra a la Facultad de Teología de la Universidad de Colonia. Como era de esperarse, los clérigos de la universidad rechazaron a la obra por ilegal, por carente de ética y por tener una demonología que no concordaba del todo con la doctrina católica. Lejos de rendirse, Kramer tuvo la maquiavélica osadía de no solamente publicar el libro sino también incrustar una falsa nota de apoyo por parte de la Universidad de Colonia.

Pese a que poco después de su publicación la Iglesia proscribió el libro, entre 1487 y 1520 la obra fue publicada unas 13 veces y entre 1574 y 1669 se la publicó de nuevo unas 16 veces; naturalmente, la abundancia de publicaciones se debió en parte —al menos en sus comienzos— a que muchos ignoraban la desaprobación oficial y se fiaban de la falsa nota de Kramer; aunque, en etapas posteriores, su difusión prosiguió debido a la gran sed popular de soluciones contra la brujería[1]

Kramer fue denunciado por la Inquisición en 1490, pero a pesar de todas estas dificultades el autor pudo llevar una buena vida pues fue solicitado en1495 para dar clases en Venecia. El 31 de enero de 1500, El rey Alexander VI lo nombró nuncio apostólico e inquisidor de Bohemia y Marovia, dedicándose a partir de eso a perseguir la secta de disidentes valdenses y brujos picardos. Poco después, Kramer falleció en el año 1505 en Bohemia.

En cuanto a la Iglesia Católica, ésta jamás reconoció que el Malleus Maleficarum fuese usado por sus fieles, pero la Iglesia Protestante si lo usó para sus juicios de brujas. Es así que en gran medida se explica, más allá de lo anteriormente dicho, el porqué se difundió tanto el libro pese a la prohibición del clero católico. Y es que no resulta extraño que fuese la Iglesia Protestante la principal responsable de llevar a la práctica las brutalidades del Malleus Maleficarum; ya que, como es sabido, la Iglesia Protestante es mucho más radical que la Iglesia Católica en tanto que aboga por una interpretación mucho más literal de las escrituras, tiene una actitud mucho más moralista[2] y sus seguidores han sido y siguen siendo individuos llenos de fervor, fanatismo y actitudes de condenación moral hacia los otros.

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Contenido del manuscrito

El Malleus Maleficarum se traduce del latín como: “El martillo de brujas” o “Hexenhammer” en alemán. Este manuscrito asegura que hay tres elementos necesarios para la brujería: el primero es la bruja “malvada”, seguido por la ayuda del Diablo y finalmente el permiso de Dios. Por estos motivos el libro fue dividido en tres secciones.

La primera sección fue hecha para refutar cualquier negación sobre la existencia de la brujería y así promover la justicia divina. Habla también sobre la existencia del Diablo y la habilidad que posee para realizar eventos sorprendentes, poder que existe para ayudar a las brujas, sólo si tiene el permiso de Dios[3]. También aclara que los rituales del Demonio son más poderosos cuando hay sexo de por medio, lo cual en parte se relaciona con la creencia de que las mujeres son más sexuales que los hombres en virtud de una supuesta naturaleza más débil de voluntad e intelecto y por ende más propensa a las tentaciones de la carne. En el texto dice que las lujuriosas brujas tienen relaciones con el Diablo para así tener acceso a todos sus poderes. De acuerdo con el Malleus Maleficarum, la brujería proviene de la maldad innata del ser humano antes que de la influencia de los astros o de los demonios.

En la segunda sección, los autores explican cómo funciona el poder de las brujas, los sortilegios que usan y los remedios usados para protegerse de la brujería. Hablan de las herramientas empleadas en  estrategias para reclutar nuevos miembros, haciendo que algo malo le suceda a la vida de una persona, y esta se vea obligada a recurrir a las brujas. También dicen que las brujas presentan demonios tentadores a las jóvenes del pueblo para que las corrompan y se conviertan en sirvientas del Diablo. Sprenger y Kramer explican cómo las brujas hacían pactos con el Diablo a cambio de poder, siendo aquellos conocimientos adquiridos principalmente durante su experiencia en las inquisiciones.

Dentro de la tercera sección se encuentra el aspecto técnico y legal del manuscrito, cubriendo todos los pasos necesarios para detectar y combatir la brujería dentro y fuera de la corte. Presenta los métodos más comunes, como el proceso de acusaciones hasta los tipos de interrogación. En el texto enseñan a los jueces a engañar al acusado[4] prometiendo misericordia si confesaba su culpa. Esta sección también muestra cuánto se creía en el testimonio del acusado y en la necesidad de eliminar amenazas, aunque también enseña cómo los rumores del pueblo pueden llevar a cualquier persona a juicio y como si existía mucha oposición era obvio que el acusado era hereje. Finalmente aclaraba que los inquisidores estaban protegidos por Dios y que las mujeres que no lloraban durante su juicio debían ser declaradas brujas de inmediato.

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Percepciones maléficas

Debido a que el manuscrito se refiere a las mujeres como brujas, se cree que los autores odiaban al sexo opuesto (eran misóginos). Por esta razón inclinan más a las mujeres hacia la brujería, por ser, según ellos, más susceptibles a las tentaciones de los demonios y, al ser más carnales, tener menos fe que los hombres. El historiador Michael Bailey asegura que las mujeres de carácter fuerte eran acusadas de ser brujas y también aquellas que no seguían las normas de vestimenta femenina, incluso el nombre Malleus Maleficarum es un título en femenino que, en su etimología, alude a las mujeres como villanas. En masculino el texto se escribiría “Malleus Maleficorum”. Este manuscrito acusaba a las brujas de practicar infanticidio, canibalismo, realizar hechizos malvados para lastimar a sus enemigos y también les atribuía el poder de causar impotencia en los hombres y distintas enfermedades. No se puede negar el sexismo de este manuscrito ya que promueve a las mujeres como criaturas débiles, inferiores y más propensas al mal que el hombre.

Sin embargo el Malleus Maleficarum sí consiguió información interesante de la época, ya que algunas brujas confesaron poder convertirse en animales. Ante esto los inquisidores sospechaban que el demonio las engañaba con ilusiones para atraparlas; también discute sucesos como volar, causar tormentas y destruir cosechas. Así mismo, deja la duda de que quizá algunas brujas tenían hijos de demonios en la Tierra.

En cuanto a su estilo, la escritura de esta guía es seria y sin humor, y aunque la información que contiene es difícil de creer, es presentada como segura.

El Malleus Maleficarum no es un libro original, es una extensa y ordenada recopilación de trabajos previos como los textos de Visconti y el famoso Formicarius escrito por Johannes Nider en 1435. Este manuscrito fue influenciado fuertemente por ideologías humanistas de temas antiguos como la Astronomía, Filosofía y Medicina, tendencias que fueron estudiadas nuevamente tras encontrarse viejos textos.

Aunque el Malleus Maleficarum fue prohibido por la Iglesia Católica, se convirtió en el manual más importante de los cazadores de brujas y los inquisidores de la Europa medieval. En la actualidad existe una traducción completamente nueva, gracias a Christopher S. Mackay, el texto fue publicado por el Cambridge University Press en noviembre de 2006. Este libro también ha hecho su aparición en la popular serie de televisión Supernatural en un episodio que lleva su nombre.

 

 

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APÉNDICES

1-Uno de los fragmentos más absurdos del Malleus Maleficarum:

‹‹¿Qué cabría pensar de semejantes hechiceras que… coleccionan órganos viriles en gran número, tantos como veinte o treinta, y los colocan en nidos de pájaro, o los encierran en cajas, donde se mueven como miembros vivientes y se nutren de avena y maíz?… Todo es obra del demonio y del engaño… Ya que cierto hombre me dijo que, cuando perdió su miembro, fue a ver a una conocida bruja para solicitar que se lo restituyera. Le dijo al afligido hombre que subiese a un árbol determinado y tomase el que le gustara más del nido en el cual había varios miembros. Y al elegir uno grande, la bruja le dijo: “No debes coger ése”; y añadió: “Porque pertenece a un cura de la parroquia”. »

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2-Recomendaciones para quienes quieran saber mucho más:

La primera recomendación que les hacemos es la lectura del libro El mundo y sus demonios[5] de Carl Sagan, un astrónomo, astrofísico, cosmólogo, divulgador científico y escritor estadounidense del siglo XX. Él (una de las mentes más brillantes del siglo XX) allí explica muchos procesos históricos relacionados con la brujería y el oscurantismo en general, además de otras cuestiones  más vinculadas a la Ciencia, sus métodos, características y procesos argumentales; ya que, en general, el libro es un ataque a la Pseudociencia y la superstición y una apología de la Ciencia. Así, a pesar de la variedad de temas del libro, aquella parte en que habla del Malleus Maleficarum es ciertamente esclarecedora.

Finalmente, a quienes deseen conocer a fondo los principios que plantea el Malleus Malleficarum pero no quieran dedicar tanto tiempo a una obra de esa extensión, podemos recomendarles un documento académico[6] en el que, en pocas páginas, se resumen los principales postulados del Malleus Maleficarum.

 

 

FUENTES: 123456789

 


[1] Recordemos que La Edad Media era una época llena de supersticiones, un periodo intelectual de la Humanidad en el que tenía gran fuerza el pensamiento mágico y, como consecuencia de aquello, muchas cosas eran erróneamente explicadas a partir de causas sobrenaturales. En el marco antes descrito, la actitud popular de buscar culpables a desgracias poco comprendidas (enfermedades, malestar en los cultivos, desastres climáticos, etc) era algo que se canalizaba en la atribución de dichas desgracias a las brujas. Por ello, las brujas eran vistas como las causas de innumerables males, los inquisidores eran vistos como héroes por la mayoría de individuos que conformaban las masas ignorantes e iletradas y, dentro de todo eso, el Malleus Maleficarum era una carta abierta para desatar persecuciones, torturas y ejecuciones en una forma nunca antes vista en lo que respecta a la crueldad y falta de escrúpulos de los métodos empleados.

[2] Recordemos que es de la Iglesia Protestante de donde salieron los llamados “puritanos” y que fueron los protestantes los responsables del último gran caso de persecución religiosa: los sanguinarios Juicios de Salem.

[3] Con “permiso” no nos referimos al consentimiento de Dios (lo cual sería ilógico) sino a que simplemente, en su omnipotencia, deja que el Diablo actúe.

[4] Aquí se aprecia una de las razones para que el clero católico haya declarado que el libro carecía de ética.

[5] Lo pueden leer online o descargar en el siguiente link: http://paranoideo.com/upload/carl_sagan_-_mundo_demonios.pdf

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