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Demonologia.net ha decidido crear por fin un Diccionario de Demonios. Procuraremos ofrecerles una guía bastante amplia sobre la terrible fauna del Averno, y por ello hemos dado el primer paso con esta lista de demonios cuyos nombres empiezan con A.

LETRA A

Aamon-Amon: Es uno de los ayudantes de Astaroth y uno de los tres demonios que sirven a Satachia o Satanachia, y se lo suele identificar con Mammon (cuyo nombre significa “riquezas”), Demonio de la Avaricia, ya que los demonólogos lo han asociado con el dios cartaginés Ba’al Hammon, conocido también como “Nahum” o “Aquél que induce a la avaricia”.

Algunas fuentes dicen que es “regente de Inglaterra”; y, en cuanto a su rango, unos lo colocan como “marqués del infierno”, mientras otros le dan el título de “príncipe”; sin embargo, suele concordarse en que comanda cuarenta legiones de demonios, y en que puede conocer el pasado y el futuro (retrocognición y precognición), otorgando aquel don a quienes pactan con Satanás, ya que supuestamente vigila a quienes han hecho pactos, enterándose siempre que alguien pacta. Se dice también que es regente de Inglaterra.

Se cree que Aamon podría estar inspirado en el dios egipcio Amun, el cual hipotéticamente habría sido demonizado por los judíos, debido al rencor causado por el cautiverio al que los sometieron los egipcios.

Finalmente, las representaciones que tiene son diversas: lobo con cola de serpiente que arroja fuego; hombre con cabeza de cuervo y dientes de perro; hombre con cabeza de búho; y hombre con cabeza de lobo y cola de serpiente.

abadonAbaddon (Abadón): En el Libro de Las Revelaciones (Apocalipsis), se le menciona como el Ángel del Abismo sin Fondo, se dice que su nombre en hebreo es “Abadón” y en griego “Apolión”, y que él es quien desata la plaga de langostas para que atormenten a todos los que no tienen el sello de Dios en sus frentes. Unos plantean que él es quien encadena a Satán por mil años, y que es un ángel, mientras otros, basándose en libros apócrifos, dicen que es una entidad demoníaca, asimilable al Ángel de la Muerte (concebido como ángel caído) o al Demonio del Abismo. Por otro lado, hay la teoría de que Abadón fue el ángel invocado por Moisés para enviar las lluvias que arrasaron Egipto,

Abaddona: Su nombre significa “El Arrepentido”. Éste ángel, asimilado a “Abaah”, originalmente fue un serafín que se reveló contra Dios, pero finalmente se arrepintió y fue perdonado, aunque otra versión dice que, aunque lo perdonaron, no lo dejaron volver al Cielo, y como no quiso ir de nuevo al infierno, se quedó penando en la Tierra, llenándose de pesar y culpa, hasta convertirse en el Demonio del Suicidio, un ser que nos incita a la culpabilidad y a la autodestrucción.

Abalan: Es un “príncipe infernal” poco conocido, que junto a Bebal aparece junto al demonio Paimon (al cual le sirve) cuando se invoca a éste último en sacrificios y libaciones. Anteriormente perteneció a la Orden de las Dominaciones.

Abas: En la Clavicula Salomonis de Mathers y en la Magia Sagrada de Abramelin el Mago, Abas es un demonio de las mentiras y el ilusionismo, que puede asistir a los magos para hechizos de invisibilidad y trucos de ilusionismo. Según el Sworn Book de Driscoll, Abas es rey de las regiones infernales que están bajo la tierra, por lo que puede causar terremotos, enseñar a combinar elementos minerales, y proveer a quien desee con todo tipo de metales preciosos.

Abezi-Thibod: Es uno de los príncipe infernales que rigen Egipto, donde hace muchos siglos luchó contra Moisés y endureció el corazón del faraón. Se cuenta que, cuando los soldados egipcios perseguían a los israelitas, Abezi estaba con ellos y fue atrapado por las aguas cuando el Mar Rojo se cerró, pero posteriormente resurgió y, siglos más tarde, formó parte de los demonios que trabajaron para Salomón en la construcción del templo (según el Testamento de Salomón), aunque era especialmente orgulloso y solicitaba un respeto especial, ya que alegaba ser hijo de Belcebú.

abigorAbigor: Es el mismo ser que Eligos o Eligor, y ostenta el rango de Gran Duque del Infierno, comandando unas sesenta legiones de demonios. Puede conocer lo oculto y el futuro, tiene un gran saber en cuestiones de guerra y táctica militar, y es capaz de atraernos el favor de personas poderosas e importantes.

Se lo representa como una especie de cesar, o como un caballero portando lanza, estandarte y cetro con forma de serpiente, o bien se lo pinta como un espectro que monta un caballo alado.

Aboc: En el libro Ars Theurgia, Aboc es un duque del infierno, que comanda miles de demonios menores y sirve en los ejércitos demoníacos del norte bajo las órdenes del príncipe infernal Baruchas. Aboc solo se manifiesta en el último quinto del día, y solo en ese periodo puede ser invocado.

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abraxasAbraxas: En la mitología persa, el dios Abraxas era un mediador entre el bien y el mal, entre Ahuramazda y Ahriman. En la Demología varios escolares lo llaman también Abracax, y en sus escritos definen a este demonio como una idea para explicar la dualidad entre bien y el mal, conceptos opuestos que existen para dar un balance a este pensamiento.

Abraxas, después de su surgimiento en la mitología persa, empezó a aparecer en los escritos gnósticos de Simon Magus. La secta fundada por Basilides, discípulo de Magus, promovía al demonio como el creador de la tierra debido a que las letras de su nombre en griego suman el número 365, igual que los días del año. Los seguidores de Basilides, decían que por medio de la fórmula mágica “abracadabra”, Abraxas envió a Jesús a la Tierra como un espíritu bondadoso; de acuerdo a estas doctrinas, el demonio comandaba 365 espíritus, uno para cada día, también se creía que controlaba a 3 dioses menores, y cada uno de ellos representaba una virtud. Basilides descubrió que el demonio controlaba las energías del universo gracias a los poderes espirituales que oculta su nombre. Como vemos, en realidad Abraxas era más un dios que un demonio en la perspectiva gnóstica; pero, con el famoso diccionario demonológico escrito por Collin de Plancy en el s.XIX, Abraxas pasó a considerarse más como demonio, aunque esto nunca quedó del todo claro, tal y como se vio nuevamente en la referencia que, a principios del siglo XX, hizo a este ser el ocultista Alister Crowley.

Finalmente, como demonio Abraxas es descrito con la cabeza de un ave rapaz o de gallo con una corona, su torso es humano ancho con fuertes brazos, su mano derecha sujeta un látigo y su izquierda porta un escudo ovalado. La cola del demonio es esquelética y sus piernas son serpientes. Durante el periodo de Magus, Abraxas era simbolizado con la cabeza de un león rodeada de rayos.

Abrulges: Según el Ars Theurgia, Abrulges es un duque infernal de actitud arrogante y temperamento colérico, además de un mentiroso capaz de dar falsas revelaciones a los magos. Sin embargo, Abrulges a veces se muestra benevolente, y él y sus duques compañeros pueden ayudar para dirigir otros espíritus, sobre todo aquellos que moran en las casas encantadas.

Abuchaba: Este demonio aparece en la traducción hecha por Peterson del Liber Juratus. Allí se le vincula al viento del oeste, y se dice que sirve a Harthan, rey de los espíritus lunares. Abuchaba tiene el increíble poder de cambiar pensamientos y deseos, y además puede hacer llover, sin embargo no es tan poderoso, ya que puede ser fácilmente derrotado por Gabriel, Miguel, Samyhel y Atithael.

Acham. Nombrado en el Grimorium Verum de Peterson, este demonio de jerarquía inferior es, también según el Grimorio del Papa Honorio, simplemente el demonio que preside sobre el jueves.

Adirael: En una traducción de la Magia Sagrada de Abramerlin el Mago realizada por el ocultista S. L. Mathers en el siglo XIX, “Adirael” aparece como significando “Magnificencia de Dios”, aunque en realidad es un ángel caído al servicio de Belcebú.

Addu (o Adad): En realidad es el Dios Babilónico de la Tormenta, pero fue demonizado por la tradición cristiana y se transformó en un demonio que ocasiona tormentas.

adramelechAdramelech: Originariamente fue el Dios Sol en la región asiria de Sefarvaïm; aunque después, no sin razón (quemaban niños en su honor), se terminó transformando en un demonio, al que la imaginación de los demonólogos asignó el rol de Presidente del Alto Consejo de Los Diablos, además de Intendente del Guardarropa de Satán. En la interpretación cabalística, Adramelech ocupa la octava sefirot maligna (las sefirot malignas se forman del desequilibrio de las sefirot benignas o emanaciones de Dios) del Árbol de La Muerte. Por último, se le representa como mula con torso humano y cola de pavo real.

Agalariept: Es un general de los ejércitos infernales, comandante de la Segunda Legión de Espíritus para la gloria del Emperador Lucifer y su Primer Ministro, Lucifuge Rofocale. También, Agalariept guarda abundantes secretos, y puede revelar cosas sublimes y ocultas al practicante de la magia. Buer, Guison y Botis, todos demonios según la Goetia, se comunican directamente con Agalariept.

Agares: Es el Gran Duque de la región oriental de los infiernos, y tiene a su cargo 31 legiones de demonios. Según el Pseudomonarchia Daemonum de Wierus, Agares siempre se muestra deseoso de aparecer cuando se le convoca, y se manifiesta como un viejo hombre montando un cocodrilo. Se cree que tiene el poder de volver la carga a quienes persiguen a los fugitivos, que confiere dignidades sobrenaturales y terrenales, que puede enseñar distintos idiomas e incluso ocasionar terremotos. Antes de revelarse estuvo en el coro de las Virtudes, y ahora que es un demonio, según la Goetia del Rr. Rudd, puede ser compelido por el ángel Jeliel.

Agatión: Es un demonio afable, fiel, modesto y sin afanes de protagonismo o poder. Cuentan que incluso es posible encerrarlo en un talismán o botella si se establece un pacto con él, siendo que, a diferencia de otros demonios, el pacto con Agatión solo requiere de la palabra, no de rituales, firmas con sangre o promesas abundantes. Si queremos ver a Agatón, tiene que ser al mediodía, única hora en que se manifiesta, generalmente con forma humana, aunque a veces bajo el aspecto de alguna bestia, ya sea real, mitológica, o salida de la imaginación del demonio.

Agathodemon: Los agathodemones tenían, al menos en la civilización egipcia, el aspecto de serpientes con cabeza humana; y, en términos generales, eran genios buenos de diversas culturas de la Antigüedad, vinculados al simbolismo de sabiduría que encarnaba la serpiente

Aglasis: Según el Grimorium Verum, Aglasis puede destruir a los enemigos del mago que consigue su obediencia o favor, y tiene el poder de teletransportar a quien quiera (pero solo lo hará con quien consiga sus servicios) a cualquier lugar.

Agnan: Es un demonio que se manifiesta sobre todo en tierras americanas, como la brasileña, donde se ha aparecido a los tupinambos. Cuentan que es cruel, que hace maldades, tortura y aparece bajo formas aterradoras.

Agramainio: Sobrenombre del Gran Espíritu de la Maldad, orado por Guiosue Carducci en su poema Inno a Satána, de 1863

Agramon: Demonio del miedo, capaz de asumir la forma que más aterrorice a su víctima.

Ahharu: Son vampiros-demonios de la mitología asiria.

Ahpuch. Dios de la muerte y el inframundo Xibalbá de los mayas. Para saber más, consulte el artículo Dioses de la muerte (parte1).

Ahrimán: Ahrimán es la personificación del mal en el mazdeísmo. Al igual que Ahura Mazda (personificación del bien), él nació de Zurván, el Ser Absoluto; sin embargo, desde el principio se mostró envidioso, hostil, mentiroso y perverso, atacando la obra de su hermano Ahura Mazda, y corrompiendo al ser humano. Para saber más, consulte el artículo Ahrimán, el demonio del mazdeísmo.

aimAini (Aim, Aym): Es un duque del infierno que sirve a Lucifer y comanda 26 legiones de demonios viciosos, que entre sus tareas tienen el ocasionar enormes incendios en poblaciones humanas. Su aspecto es el de un demonio que tiene cuerpo humano de hombre, monta una víbora, tiene una marca de fuego en la mano y posee tres cabezas: la izquierda de serpiente, la derecha de gato, y la central de un hombre muy guapo con dos estrellas en la frente. Aini tiene el don de conocer los asuntos privados de los demás, y está obligado a decir la verdad cuando lo convocan e interrogan. Puede ser detenido por ángel Melahel según la Goetia del Dr. Rudd.

Al Rinach. Este demonio echa fuego por la boca y aparece en forma de lobo con cola de serpiente, aunque puede adquirir otra forma, con cuerpo humano y cabeza de búho con colmillos en el pico… Dicen que es el más duro de entre los príncipes infernales, que conoce el pasado y el futuro y comanda 40 legiones demoníacas.

alastorAlastor: Este nombre puede comprenderse de distintas formas: 1) Es un demonio que está bajo las órdenes de Lucifer y actúa como su representante, esto en tanto demonio concreto, pues también puede comprenderse como un tipo de demonios con esas características, 2) Es el ser maligno al que Zoroastro llama “el verdugo”, 3) Según orígenes, es Asael, 4) Es el Ángel Exterminador, Abadón, 5) Se refiere a los “alastores”, genios malignos de la Antigüedad.

Albhadur: Según la jerarquía de Raysiel, este demonio es un príncipe infernal del norte del infierno, donde tiene 50 ministros infernales a sus órdenes. Por otro lado, está conectado al día y es un demonio aéreo, aunque lo más interesante es su naturaleza sutil, ya que resulta imposible verlo con los ojos físicos, a menos que, como aconseja el Ars Theurgia, se utilice un cristal o un espejo de adivinación.

Albunalich: Es uno de los demonios que sirven al rey infernal Maymon. Según la traducción de Joseph H. Peterson del Liber Juratus, Albunalich se vincula a espíritus de aspecto alto y bello, espíritus con coloración pálida o amarilla, que pueden hacer nevar y tienen capacidad para inducir emociones como el odio, el enojo y la tristeza. Según Daniel Driscoll, este demonio, nombrado como “Albunalith”, es un rey del norte del infierno, gobierna el elemento de la tierra, y es capaz de impartir conocimiento sobre cosas que ocurrieron u ocurrirán, además de que puede inducir enojo y rencor en la gente, enemistando así a las personas.

Algol: Es el nombre que los astrólogos árabes han dado al diablo.

Almadiel: Según el Ars Theurgia, Almadiel comanda 880 demonios y sirve al duque infernal Buriel. Aparece bajo la forma de una monstruosa serpiente con cabeza humana, y se manifiesta solo de noche pues aborrece la luz. Un dato curioso es que Almadiel tiende a inspirar odio en todos los otros espíritus que no pertenecen a su jerarquía.

Alocer o Alocerio: En la Pseudomonarchia Daemonum, Alocer es descrito como un duque infernal grande y fuerte. Él aparece como un soldado montando un caballo, pero tiene cara de león con fiera mirada y piel rojiza. Cuando habla, lo hace con fuerza y gravedad, y tiene la habilidad de enseñar cualquiera de las Artes Liberales (Gramática, Dialéctica, Retórica, Aritmética, Geometría, Astronomía y Música), sobre todo Astronomía. En el The Discoverie of Witchcraft de Reginald Scott, su nombre aparece como “Allocer”, y se dice que comanda 36 legiones demoníacas. Según la Goetia del Dr. Rudd, puede ser aplacado por el ángel Imamiah.

Alouqua (Alouqa): Según las leyendas hebreas, ella es la madre de una terrible raza de vampiros femeninos. Es la súcubo con mayor “poder amatorio” que existe, al menos según la leyenda que la concibe como la maestra que enseñó a Lilith sus lascivas artes, después de que ésta fuera desterrada. Se cree que surgió de algún pensamiento “intenso” que Yahvé tuvo y los cabalistas respetuosamente no intentan detallar… En todo caso, esta vampiresa-demonio es la reina del placer, ya que en una sola sesión es capaz de acabar con su víctima, a la cual puede dotar de gran potencia incluso si se trata de un anciano decrépito. Y no es que su víctima muere por pérdida de sangre, sino porque el placer es tan intenso que el sujeto enloquece una vez que la vampiresa lo abandona, ya que nunca más podrá encontrar tanto goce carnal y ella no volverá a él. Así, pocos son los capaces de evitar el suicidio por desesperación, ya que solo el ascetismo extremo podría salvarlos.

Amaimon: Según la Magia Sagrada del Mago Abramerlin, este demonio puede conocer cosas ocultas del pasado, el presente y el futuro, puede inducir visiones, hacer volar a la gente, otorgar a otros espíritus la facultad de asumir formas diversas, brindar protección, y hasta revivir a los muertos. En el mismo libro, figura como uno de los cuatro demonios gobernantes de los puntos cardinales, encargándose del sur. Además es uno de los ocho sub-príncipes que el mago puede invocar para que le sirvan en el Rito del Ángel Guardián. Autores como Mathers y Agrippa creen que el demonio Mahazael es su equivalente en el folclore hebreo, y Reginald Scott dice que Amaimon posee un poderoso aliento pestilente del cual debe cuidarse el hechicero con un anillo mágico que habrá de mostrar a Amaimon en su cara.

Amalek: En El Zohar, Amalek es concebido como “la más grande impureza”, y tiene la capacidad de envenenar a alguien espiritualmente, causándole la muerte espiritual. No hay que confundirlo con Samael (“Veneno de Dios”); ya que, aunque se parezcan mucho, son dos entidades distintas.

amdusciasAmduscias: En los textos antiguos tiene varios nombres, entre los más conocidos están “Amdukias” o “Amdusias”. Es uno de los demonios descritos en el Ars de Goetia y la Llave menor del rey Salomón, así como también en el texto de Johann Wierus, Pseudomonarchia Daemonum. Es una entidad reconocida por su perturbadora música y apariencia. En la demonología cristiana, Amduscias es un Gran Duque del Infierno que comanda muchas legiones de demonios: 29, 30 o 40 dependiendo de la versión.

Este demonio está asociado con el trueno, y las leyendas cuentan que su voz podía ser escuchada en las tormentas y que los árboles se doblaban ante el sonido de ésta. Sin embargo otras fuentes lo presentan acompañado de varias trompetas pues su sonido advierte su llegada, ya que las trompetas y otros instrumentos invisibles dan conciertos según la dirección de Amduscias, quien es el gran músico del infierno, el genial compositor que crea las melodías infernales e inspira a los músicos humanos que buscan contactar con el lado oscuro de su sensibilidad estética-espiritual a través del poder arrebatador de los sonidos. Las descripciones del demonio lo presentan como un humano fuerte y poderoso, con garras en lugar de manos y pies, tiene la cabeza de un unicornio y una trompeta que representa su poderosa voz. Algunas fuentes dicen que el demonio puede convertirse en humano bajo el pedido del conjurador.

Amenadiel: En el Ars Theurgia, Amenadiel es el gran Emperador del Oeste, y gobierna sus inmensos territorios con un ejército enorme de espíritus leales. Para que se tenga una idea de lo abundantes que son sus tropas, Amenadiel tiene unos 300 duques infernales mayores, 500 duques infernales menores, y aún más ministros. El mago puede invocar a Amenadiel durante cualquier hora del día o de la noche, y debido a la naturaleza aérea del demonio, se aconseja el empleo de un espejo adivinatorio o un cristal, a fin de percibir su verdadera forma.

Amudiel: Un ángel caído, miembro-extra del consejo político de los Siete Electores del Infierno.

Amy: Es un “gran presidente” en los llamados “reinos inferiores” del infierno, un príncipe infernal que comanda 36 legiones y un magnífico conocedor de la Astrología y las Artes Liberales (Gramática, Dialéctica, Retórica, Aritmética, Geometría, Astronomía y Música), disciplinas que puede enseñar a los mortales que consigan contactarlo y ver su esplendor, pues siempre se manifiesta rodeado de llamas. Alguna vez, antes de la gran rebelión, estuvo en el coro de los Poderes; y, según se cree, le confesó al rey Salomón que esperaba volver al Cielo en unos 1200 años, aunque otra versión dice que en realidad cree que debe esperar unos 200.000 años

Anabrio: Uno de los siete príncipes infernales que un día se presentó a Fausto (protagonista de la novela Fausto, del escritor alemán Goethe), con la apariencia de un perro blanco y negro, con orejas largas de cuatro razas.

Andras: Este demonio cruel y violento era conocido por ser capaz de masacrar a todos los miembros de una casa, incluyendo a los integrantes de la familia, a los sirvientes y asistentes; al menos, eso dice Reginald Scot (autor del siglo XVI). Según el mencionado autor, se creía que Andras, llamado “Autor de las Discordias”, tomaba la forma de un ángel con cabeza de cuervo, que blandía una espada y montaba un lobo negro.

Andras

Entretanto, la Goetia del Dr. Rudd afirma que Andras es marques del infierno, que su propósito es sembrar la discordia entre los hombres, que es de temperamento muy violento y que exponerse a su presencia es correr el riesgo de ser asesinado, a menos que se solicite la ayuda del ángel Anarel, especialmente apto para aplacar a este airado demonio.

Andromalius: Es el último de los 72 demonios de la Goetia, donde aparece como un gran conde con 36 legiones bajo su mando. Como espíritu de justicia y venganza, tiene la potestad para castigar a los ladrones y otros individuos corrompidos, pero también puede hacer que los ladrones devuelvan lo robado. Por otro lado, revela tratos ocultos y maltrechos, y puede descubrir tesoros escondidos. Su forma es la de un hombre con una serpiente en una mano, y el ángel Mumiah es el espíritu celestial que con más facilidad puede vencerle.

Andros: En el Ars Theurgia, Andros sirve como duque principal del príncipe Macariel, y tiene la forma de un dragón con varias cabezas, todas ellas de hermosas mujeres vírgenes. Andros no tiene vínculo particular con ningún periodo del día o la noche, por lo que el mago puede convocarlo a cualquier hora.

Ananel: Antiguamente fue un arcángel que perdió el Cielo por buscarse una esposa humana. En el Libro de Enoch, figura como el jefe de los diez que sirvieron a Shemyaza y Azazel, siendo todos ellos lugartenientes de los Ángeles Vigilantes o Grigoris, quienes fueron expulsados del Cielo por enamorarse de mujeres humanas, procrear con ellas a los gigantes, y enseñar a los hombres el arte de la guerra y la creación de armas.

Aneberg: Demonio alemán que habita en las minas, y que supuestamente mató de un soplo a 12 mineros que abrían una veta de plata custodiada por él, a quien las leyendas describen con el aspecto de un caballo de inmenso cuello y aterradores ojos.

Angat: Nombre que recibe el Diablo en Madagascar, donde lo describen como un genio cruel y sanguinario, que se manifiesta en forma de serpiente.

Aonyr: En el Ars Theurgia, Aonyr es un duque infernal al servicio del rey demonio Pamersiel. Es malvado, agresivo y mentiroso, aunque a veces puede mostrar buena voluntad y ayudar al mago, junto con los demonios que dirige, a expulsar espíritus de casas encantadas.

Apolin: Según el Manuscrito de Munich, Apolin es todo un erudito del mundo infernal, ya que puede instruir a cualquiera sobre cualquier ciencia, arte o disciplina. Por eso, los hechizos para invocar a Apollin son siempre hechizos para adquirir más conocimiento o dilucidar cuestiones complejas como la respuesta a una pregunta filosófica o la solución a una complicada ecuación matemática. Hay que tener en cuenta que Apolin instruye a través de los sueños; y, si nos preguntamos por qué su nombre y naturaleza, la respuesta está en que se derivó del dios griego Apolo.

Aquiel: Es el demonio que preside el domingo, y hay que invocarlo a las doce de la noche (“del sábado”, ya que en realidad viene a ser la primera hora del domingo), con un conjuro, en un lugar desierto, con el cielo nublado, y en fase de luna nueva…

Aratron: Según la traducción de Mathers del Grimorio de Armadel, Aratron es capaz de dar conocimiento sobre cuestiones vinculadas al alma, además de que conoce muchos detalles sobre la rebelión de los ángeles y la posterior guerra; aunque, como bien advierte el Grimorio de Armadel, no es sabio gastar mucho tiempo con Aratron y los demonios que le sirven.

Araxiel: Uno de los ángeles caídos, según el Primer Libro de Enoch

Araziel: Uno de los Grigori, o Ángeles Vigilantes que fornicaron con bellas mujeres humanas y engendraron a los destructivos gigantes.

Arioch: Es un demonio de venganza al servicio de Satán.

Ascaroth: En las creencias sumerias, es un demonio que sirve a Nergal (deidad del inframundo) y protege a espías y delatores.

Asbeel: Aparece en el Libro de Enoch, su nombre significa “Desertor de Dios”, y fue uno de los 200 Grigori o ángeles vigilantes que fueron expulsados del Cielo por fornicar con mujeres humanas y engendrar a los gigantes.

Asderel: Era uno de los Grigori, pero ocupaba el rango de arcángel. Tras ser expulsado del Cielo, Asderel enseñó a los humanos muchos misterios sobre la luna.

Asima: Demonio que ríe cuando se hace el mal. Fue adorado por la tribu de los neftaliantes en la ciudad de Emath, antes de la migración a Samaria.

Asmodeo: Comanda 72 legiones y es uno de los príncipes del infierno. Asmodeo representa el pecado de la lujuria. Se lo representa montando un dragón, tiene tres cabezas (de toro, de hombre y de carnero), dientes de oca y cola de serpiente. En el Libro de Tobías, Asmodeo se enamora de Sara y mata a siete de sus pretendientes, impidiendo que consumen la unión; sin embargo, después llega Tobit, quien solicita la ayuda del arcángel Rafael y con ésta vence a Asmodeo. Para saber más de este demonio, consulte el artículo Asmodeo – El demonio de la lujuria.

astarothAstaroth: El nombre “Astaroth” es una derivación de la diosa Astarte, quien es mencionada en la Biblia Hebrea como “Ashtoreth” en singular y “Ashtaroth” en plural. En la Demonología, Astaroth es un príncipe coronado del infierno, un ángel que se corrompió cuando visitó el mundo del hombre, y su caída causó mucha controversia pues una vez fue serafín y Príncipe de la Orden de los Tronos. Aunque descendió al mal por su propia mano, este arrogante demonio asegura estar libre de pecados. Dentro del texto “La llave menor de Salomón”, es un poderoso demonio y, de acuerdo con Sebastien Michaelis, pertenece a la Primera Jerarquía. Su adversario es San Bartolomé, quien protege de él a las personas, pues él pudo resistir las tentaciones de la siniestra entidad. En la región oriental del Infierno, él es un Gran Duque y tesorero, que guía a otros ángeles caídos en su tiempo libre. Este demonio dispone de 40 legiones; y, según el texto de Johann Wier “Pseudomonarchia daemonum”, Astaroth sabe de eventos del pasado y futuro, también conoce de Artes Liberales, y de la historia de la creación y la caída de los ángeles por los pecados que cometieron. El poderoso Duque tiene 4 demonios que le sirven directamente: Aamon, Pruslas, Barbatos y Rashaverak. Para el ocultista inglés Francis Barrett, Astaroth es el príncipe de los acusadores e inquisidores.

La imagen más fiel de este demonio está en el “Dictionnaire Infernal”, donde es representado como un hombre desnudo con alas, portando una corona en su cabeza y blandiendo una víbora en su mano izquierda, el demonio llega cabalgando una bestia con alas de dragón y cola de serpiente.

Ayperos: Es un príncipe de los infiernos, o un conde, dependiendo de la fuente. Comanda 36 legiones y tiene clarividencia para ver hechos del pasado, el presente y el futuro, además del don de volver valientes e ingeniosos a los hombres. Se lo representa como ángel con cabeza de león, pies de ganso y cola de liebre, o como un ser con cuerpo de león y cabeza de buitre.

azazelAzazel: En el Libro Primero de Enoch, Azazel es uno de los líderes de los 200 Grigori que fueron expulsados del Cielo. Tras su caída, Azazel enseñó a los hombres a fabricar espadas escudos, otros instrumentos de guerra y espejos, y a las mujeres les enseñó a engalanarse y maquillarse. Dentro de la literatura rabínica, el Tárgum y el Levítico, Azazel no es un demonio sino el chivo expiatorio en el que se depositan los pecados del pueblo. En El Zohar, Azazel no es ya simplemente uno de los líderes de los ángeles que se mezclaron con mujeres humanas, sino que es el líder principal de aquellos. En el apócrifo libro del Apocalipsis de Abraham, Azazel es “señor del infierno” y “seductor de la Humanidad”, y su aspecto es el de un demonio con 7 cabezas de serpiente, 14 caras y 12 alas. Por otro lado, las leyendas hebreas dicen que fue Azazel el ángel que se negó a servir e inclinarse ante Adán, y teóricamente tendría su equivalente en Eblis o Iblis, ángel de la tradición islámica que hace exactamente lo mismo, alegando que “¿por qué debería un hijo del fuego inclinarse ante un hijo del barro?”. En cuanto a su origen, vemos que Maurice Bouisson, en Magia: su historia y principales ritos, afirma que Azazel fue originalmente un dios semítico que posteriormente, en el terreno de las creencias, se degradó hasta ser visto como un demonio. Por último, en el libro Ángeles Caídos de Bamberger, Azazel aparece como la primera “estrella” (las estrellas simbolizan ángeles) que cayó, por lo cual, enlazando con el hecho de que Eblis sea su equivalente en la tradición islámica e incluso en las leyendas judías aparezca como el primer ángel que no se inclinó ante Adán, podemos pensar que, desde una amplia gama de interpretaciones, Azazel no es sino otro nombre de Satanás.

Azebel. Es un demonio de segundo orden en la mitología hebrea.

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NOTA: Debido al enorme número de demonios existentes, tanto ésta como las demás secciones del Diccionario de Demonios se estarán actualizando cada cierto tiempo.

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